Dependencia química y adicciones: cómo identificar y tratar

Durante los últimos años, la dependencia química ha dejado de ser tratada como una desviación del carácter y ha asumido su papel como un trastorno de naturaleza biológica, psicológica y social. Este cambio de mentalidad repercutió en las estrategias de tratamiento y cobró fuerza una nueva concepción de las personas con adicciones como el alcohol, el tabaquismo y la cocaína.

Hoy vamos a explorar mejor este tema, aportando información relevante sobre la caracterización de la dependencia química, sus formas de tratamiento y cómo es posible superar, o ayudar a alguien a superar, este problema.

¿Qué es la dependencia química?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la dependencia química es una enfermedad crónica conductual, fisiológica y cognitiva que se produce con el uso repetido de determinadas sustancias.

Entre las adicciones más comunes, consideradas psicoactivas, se encuentran el alcohol, el tabaco y la cocaína, por ejemplo. Pero aún es necesario considerar a las personas adictas a sustancias farmacológicas.

Estas sustancias psicoactivas, o comúnmente llamadas drogas, actúan sobre el Sistema Nervioso Central de las personas y alteran su capacidad para pensar, sentir e incluso actuar. También provocan un desequilibrio en el organismo, alterando el metabolismo químico, lo que provoca adicción.

Causas de la dependencia química

Puede haber muchas razones, desde la curiosidad experimental hasta factores genéticos y psicosociales. Existen estudios relacionados con esta comprensión sobre la predisposición de un individuo al riesgo de dependencia y adicción, pero aún se entiende como una enfermedad multifactorial.

En el caso del alcohol, se estima que el 50% de la vulnerabilidad de una persona a volverse adicto a esta sustancia está relacionada con factores genéticos, y los hijos de padres alcohólicos tienen cuatro veces más probabilidades de desarrollar también adicción. Para las mujeres, los jóvenes y los ancianos, que se consideran grupos más propensos a reaccionar a los efectos de las bebidas alcohólicas, el desarrollo de la adicción también es mayor.

Luego, como factores de riesgo, se puede considerar la genética, la disponibilidad de sustancias psicoactivas, la falta de seguimiento de los padres cuando se es más joven, los trastornos psiquiátricos y el entorno en el que se insertan.

¿Cuales son los sintomas?

Algunos de síntomas de dependencia química ellos son:

  • Aumento de la tolerancia en el uso de estas sustancias, es decir, los efectos a obtener solo ocurren después de un consumo exagerado.
  • Deseo incontrolable de usar la sustancia en varios momentos.
  • Falta de control y límite a la hora de consumir
  • Intenta reducir el consumo, pero no lo logra
  • Dejar de lado actividades que antes se consideraban placenteras, para realizar otras relacionadas con la adicción.
  • Síntomas de malestar al no consumir la sustancia con frecuencia, que se pueden ver por temblores, ansiedad, irritabilidad, insomnio y sudoración.
  • Tener o percibir síntomas de daño a la salud, pero seguir consumiendo la sustancia.

¿Cómo es el tratamiento de las adicciones?

La hospitalización fue durante mucho tiempo el recurso más utilizado para el tratamiento, porque estaba orientado, básicamente, a la abstinencia total. Sin embargo, a partir de la nueva concepción de la que ya hemos hablado aquí, se amplió el objetivo a perseguir y el tratamiento pasó a apuntar a motivar a la persona a ampliar su repertorio social, a buscar nuevas formas de relacionarse y nuevas habilidades sociales para afrontar. el día a día. De ahí el importante papel del psicólogo en el tratamiento de las adicciones y la dependencia química.

Debemos enfatizar que cada individuo tiene características diferentes en relación a sus adicciones, ya sea una característica personal, como la personalidad, así como la cantidad y frecuencia de uso de la droga. Los factores emocionales, es decir, las personas que ya tienen características de inestabilidad con su bienestar emocional, y los factores físicos deben ser considerados en el diagnóstico médico.

El objetivo del tratamiento psicológico, según el especialista y psicólogo de Psicology, Eduardo Junqueira, es brindar asistencia preventiva, curativa y rehabilitadora, a través de psicoterapia individual y / o grupal. Según él, “La intención es que, mediante el uso de técnicas de prevención y recaída, la persona pueda lograr la abstinencia y, con ello, poder adaptarse socialmente, elaborando sus dificultades personales y siendo consciente de los temas relacionados con su adicción y la posibilidad de recaída «.

Para Junqueira, “con el tratamiento psicológico, el drogadicto es capaz de reevaluar y corregir su pensamiento, aprende a dominar los problemas y situaciones que en un principio consideró insuperables. Incluso si la condición inicial del adicto presenta pérdidas y limitaciones que dificultan la profundización de estos problemas inconscientes y angustiantes, el especialista necesita abordar el comportamiento con practicidad y concreción, buscando soluciones que reemplacen los patrones de comportamiento destructivo. Es un tratamiento más realista y adaptativo «.

El dependiente y la familia

La familia del dependiente también experimenta dificultades durante este tiempo de uso de adicciones por parte del ser querido o del tratamiento. Por tanto, dentro de esta nueva concepción del cuidado y la ayuda, hay espacio para el acompañamiento o el trabajo familiar.

Según Junqueira, «con esto se pretende que la familia desarrolle un mejor conocimiento de la enfermedad, su dinámica, sus factores de riesgo y cómo puede actuar de forma más asertiva en las diferentes situaciones que implican el problema».

Prevención de recaídas

Además del apoyo de familiares y amigos, es interesante que las personas que han pasado por momentos de dependencia química sigan estando acompañadas de un especialista. Las sesiones de psicoterapia, centradas en enfoques conductuales, refuerzan la estrategia conductual ante situaciones consideradas de riesgo de nuevo contacto con la sustancia.





Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *